François Gérard Georges Hollande nació el 12 de agosto de 1954 en Ruan, Francia. Su vida y carrera queda reflejada en este álbum que repasa sus comienzos en la militancia política y como dirigente del Partido Socialista local. Desde los años 70 hasta 2007 fue pareja de Ségolène Royal, con la que tiene 4 hijos, también dirigente socialista y candidata a la presidencia de Francia en 2007. Su actual pareja es la periodista Valerie Trierweiler de 47 años. El 6 de mayo de 2012 fue presidente de la Quinta República Francesa con más del 51% de los votos.
- Foto fechada el 26 mayo de 1981. Hollande ya militaba en las filas socialistas | Fuente: AFP
- François Hollande | Fuente: AFP
- François Hollande | Fuente: AFP
- Junto a su primera esposa, Ségolène Royal, en 1988 | Fuente: Gala.fr
- Juntos, tuvieron 4 hijos: Thomas, Clémence, Julien y Flora | Fuente: Gala.fr
- Royal junto Hollande, 1992 | Fuente: Gala.fr
- 1993 | Fuente: Gala.fr
- 1997 | Fuente: Gala.fr
- 2003 | Fuente: Gala.fr
- 2005. Una pareja política | Fuente: Gala.fr
- En 2007, él apoyó la campaña presidencial de su esposa | Fuente: Gala.fr
- En campaña, 2007 | Fuente: Gala.fr
- A finales de 2007, comenzaron los rumores de separación. La tensión política entre ambos habría originado la separación | Fuente: Gala.fr
- La periodista Valerie Trierweiler es la nueva pareja de Hollande | Fuente: AFP
- 2012. El debate terminó por inclinar la balazan en favor de Hollande | Fuente: AFP
- Hollande. | Fuente: AFP
- Fotos de campaña. | Fuente: AFP
Fotos: AFP/Gala.fr



















Evidentemente habrá un nuevo replanteo de una UE actualmente al servicio de la banca Goldman Sachs y también de la relación con EE.UU. que pierde a “su hombre” en Francia.
Sarsky sabía muy bien cuando a través del fiscal de NY Cirus Vance Jr., con el que tiene vínculos familiares y comerciales estrechos, habían complotado contra DSK para colocar a su “zancadillas” Lagarde, de amplios vínculos con los pooles armamentistas, al mando del FMI.
Quizas estemos otra vez ante un giro de 180º en las políticas exteriores francesas, como en su momento dió lugar a la absurda guerra de las “papafritas” cuando los galos no se plegaron a las guerras imperiales norteamericanas de Iraq y Afganistán.
Luego Sarky daría marcha atrás, hasta hace poco, cuando a fuerza de emboscadas sangrientas de los Talibanes en otra guerra perdida, los franceses emprenderían el regreso silbando bajito de esa aventura.